jueves, 26 de marzo de 2015

17 Armadura de la Tribu Salvaje - Ascenso del Héroe del Escudo

17 Armadura de la Tribu Salvaje


    —Vaya, nos vuelve a visitar el chico del escudo. Ha pasado una semana desde entonces. (Oyaji)

Por favor no lo frasees como si estuviera engordando.
Después de regresar al pueblo del castillo, fuimos directos al distrito de comercio.
Por alguna razón, Oyaji estaba boquiabierto cuando vio a Raphtalia.

    —No solo nos encontramos después de un corto tiempo… y mira en qué belleza te has convertido. (Oyaji)
    —¿Jaa? (Naofumi)

¿Qué estaba diciendo este tipo? ¿Por qué estaba Oyaji balbuceando incoherencias como esa?

    —Te has desarrollado tan bien… esto es muy diferente a tu complexión regordeta anterior. (Oyaji)
    —Por favor no lo digas como su hubiera engordado. (Raphtalia)


Algo molesta por su comentario, Raphtalia movía nerviosamente sus dedos.
¡Esa reacción de ella era repulsiva!
Ella me recordaba a esa perra mujer.

    —Ga ja ja, tu creciste en una adorable marta[1]. (Oyaji)
    —¿Creció? Bueno, su nivel ciertamente aumentó. (Naofumi)

Hace una semana ella era nivel 10 y ahora ella era nivel 25.
Pero ¿Su apariencia física en verdad cambió tanto?

    —Juumm… En verdad eres cínico, ¿sabes? (Oyaji)
    —No tengo idea de que desfachatez estás diciendo. (Naofumi)

Era verdad que cualquiera que encuentre a una niña de 10 años bonita.
Peri ya que ella sólo había estado comiendo carne, carne y más carne durante todo el día, tal vez se habría puesto un poco gorda.
Cada vez que su panza gruñía, nos deteníamos inmediatamente a cocinar carne de los monstruos que encontrábamos.
Temía que ella se convirtiera en una de esas personas beriberi[2] debido a su dieta no balanceada.


Entonces comencé a añadir hierbas medicinales a sus comidas, aunque me rompió el corazón y la cartera el hacerlo.
Ella no tosía desde hace tiempo, probablemente gracias a las pociones de recuperación que finalmente surtieron efecto.

    —¿Qué estabas haciendo esta semana que pasó? ¿Cazando? (Oyaji)
    —Los empleados de la posada de la villa me enseñaron modales en la mesa. Ya que quería algún día cenar tan elegantemente como Naofumi-sama. (Raphtalia)
    —Parece que vas por el camino correcto. (Oyaji)

Inesperadamente, Oyaji estaba de buen humor.
A este paso él probablemente nos venderá unos venderá unos artículos de alta calidad.
¡Raphtalia, sigue halagándolo!

    —Entonces, ¿Qué asuntos tienen conmigo el día de hoy. (Oyaji)
    —Ja ja, Planeo comprar algo de equipo. (Naofumi)

Dije mientras apuntaba hacia Raphtalia.
En respuesta, ella agarró fuertemente mi dedo con una sonrisa escalofriante en su rostro.

    —Por favor considere a Naofumi-sama y su equipo protector en esta ocasión. (Raphtalia)
    —Entendido. ¿Pero por qué razón? (Oyaji)
    —Quisiera pedirte que te tomes un momento y pienses por ti mismo. (Raphtalia)
    —Mm… Bueno, para prepararse para la Ola que viene, ¿Creo? (Oyaji)
    —¿Qué están tramando ustedes dos? Seriamente no tengo la menor idea de que está diciendo esta Señorita. (Naofumi)

¿De qué diablos están estos dos hablando?
Ambos, Raphtalia y yo, habíamos decidido que estaremos comprando equipo, ¿Verdad?

    —Entonces parece que te estaremos consiguiendo armadura. ¿Cuánto estás dispuesto a gastar? (Oyaji)
    —Dentro del rango de 180 monedas de plata, si puedes. (Raphtalia)

Raphtalia sacudió nuestro rango de presupuesto sin mi consentimiento.
Ya, eso me había hecho enojar.
¡Si nos manteníamos en ese precio, entonces no podríamos comprar un arma para ella¡

    —Veamos… bueno, mi mejor armadura balanceada por ese monto sería esta cota de malla. (Oyaji)
    —Esa cota de malla… ¡BAAH! (Naofumi)

Emociones oscuras comenzaron a salir de lo más profundo de mi ser.
Estaría humillándome completamente al re comprar una pieza de equipo que originalmente había sido mía.

    —Bueno… si el chico del escudo odia tanto esto, supongo que deberíamos probar algo más. (Oyaji)

Oyaji respondió mientras se rascaba la cabeza, entendiendo mi reacción, mientras se dirigía por otra armadura en el almacén.

    —Para ser honesto, es algo difícil imaginar el equipo apropiado dentro de ese rango. ¿Qué te parece una coraza con placas de hierro? (Oyaji)

Él me preguntó apuntando a la armadura en cuestión.
Era una gran hoja de hierro labrada en… una armadura que cubría completamente.
La armadura estaba decorada con el símbolo del pueblo del castillo.
¡Sabía sobre esto!
Allá en mi mundo, esto era lo que la gente llamaba una ‘Armadura completa de placas’ o algo como eso.
Este tipo de armaduras era dicho que son muy tediosas y evitaban el movimiento; el usuario no se podía parar por él mismo; y finalmente, eran los más rápidos al hundirse en un pantano.

    —Se requiere un aguante físico para poder usarlo. Su única falla es que ‘Camino Aéreo’ no se le puede aplicar. (Oyaji)
    —¿Qué es esa característica de ‘Camino Aéreo’? (Naofumi)
    —Una función que le permite al usuario el aligerar su peso al consumir su propio poder mágico. Una habilidad verdaderamente magnífica. (Oyaji)
    —Estoy de acuerdo. (Naofumi)

Básicamente, en este mundo, su una armadura de cuerpo completo no tenía la función de Camino Aéreo entonces no era más que una saco de arena inmóvil.
Eso no está bien.
Si el usuario era físicamente capaz entonces ellos deberían de ser capaces de moverse un poco.
Pero, yo no tengo tanto aguante en este momento.

    —Parece que lo podemos hacer más ligero y más barato si quitamos las partes que se ven más grandes. (Naofumi)
    —Entonces, chico, estabas pensando algo así. (Oyaji)
    —¿No es un hecho? (Naofumi)
    —Las armaduras de hierro son más baratas de comprar. Pero lo que cubre es muy limitado. (Oyaji)
    —Jum... Elevar la defensa es obligatorio, pero perder la habilidad de moverse lo hace inservible. (Naofumi)

Era una buena idea el ser tan sólido como una pared, pero sería un problema si apenas me puedo mover.
Me gustaría evitar el equiparme con un equipo que disminuye la movilidad tanto como sea posible.
La función de Camino Aéreo, ¿Ja? Me pregunto cuánto costaría añadir esa función.

    —Con eso dicho… tal vez sea capaz de hacer una armadura personalizada si me puedes traer los materiales. (Oyaji)
    —Suena bien, me gusta hacer este tipo de cosas. (Naofumi)
    —Tiene una expresión de satisfacción, chico… Creo que haremos este plan. (Oyaji)

Oyaji desplegó un pergamino con los nombres de varios materiales escritos en él.

    —No puedo leer esto. (Naofumi)

Mientras era posible comunicarme directamente gracias a la función de traducción del escudo, todavía no podía leer la escritura de este mundo.

    —Puedes comprar cobre barato y hierro de aquel taller. Después de eso, tráeme cuero de Usapirus y Puercoespines y luego unas plumas de Pikyu Pikyu. (Oyaji)
    —Aquí tienes las pieles y las plumas. (Naofumi)

Con una sonrisa, Raphtalia sacó felizmente las pieles y plumas de nuestro saco de equipaje.
Esos eran usados como nuestros cobertores y sábanas ya que eran cálidas y esponjosas. Pero… bueno, creo que de cualquier manera está bien.

    —La calidad de la armadura será un poco mala. Pero aún es buena para uso práctico. (Oyaji)
    —¿Entonces cuál es la razón de hacerla? (Naofumi)
    —Es la Armadura de Bárbaro. Su productividad está a la par con la Cota de Malla y cubre la mayor parte del cuerpo. Al usarla no retendrá mucho calor pero es muy fuerte. (Oyaji)
    —Oh… (Naofumi)

Armadura de Bárbaro… De alguna manera la frase suena un poco desagradable.

    —También se le pueden agregar algunos efectos mágicos como un extra, pero este paso puede se puede hacer cuando termines de juntar los otros materiales. (Oyaji)
    —Eso es reconfortante. Bueno, entonces vayamos a comprar algo de hierro y cobre. (Naofumi)
    —¡Vamos! ¡Vamos de inmediato! (Raphtalia)

Raphtalia energéticamente me jalaba por la mano mientras nos apresurábamos a salir de la tienda.

    —¿Por qué estás tan entusiasmada? (Naofumi)
    —Naofumi-sama se va a ver como un aventurero de verdad. No puedo esperar a verlo. (Raphtalia)
    —B-bueno… eso creo. (Naofumi)

Ella dijo que me veía exactamente como un aldeano.
Aunque el equipo sería algo bárbaro, no tenía mucha opción.
Entonces nos dirigimos hacia el taller de metales y compramos la cantidad requerida de hierro y cobre.
Parecía que habían escuchado de nosotros de parte de Oyaji, por lo que nos vendieron los productos a un precio sumamente barato.
También dijeron que Raphtalia era hermosa y nos dieron un pequeño extra.
El tipo del taller de metales estaba sonriendo de oreja a oreja mientras la veía a ella. Raphtalia saludó meneando la mano graciosamente para responderle.
Yo no quiero comenzar a predicar sobre la moralidad de pedofilia en este mundo.

    —Esa fue una búsqueda de materiales bastante rápida. (Oyaji)
    —Bueno, sí. Ya que la mayoría de los conocidos de Oyaji son lolicons. Puedo indicarte a dos o tres de ellos. (Naofumi)
    —¿Lolicon[3]? ¿Qué en todo Melromarc estás diciendo? (Oyaji)
    —¿No entiendes qué son los Lolicons? Pensé que entenderías esta palabra a través de la traducción del escudo. (Naofumi)
    —No es eso, es solo que no entiendo por qué crees que mis compañeros de trabajo tienen preferencia hacia las niñas pequeñas. (Oyaji)
    —Ellos dijeron que Raphtalia era hermosa por lo que me vendieron los materiales aún más baratos. (Naofumi)
    —Chico… ¿Puede ser que en verdad no sabes? (Oyaji)
    —¿No saber qué? (Naofumi)
    —Oyaji, por ahora está bien. (Raphtalia)

Raphtalia dijo eso mientras sacudía su cabeza.
Oyaji de alguna manera entendió. Resignado, se encogió de hombros y me miró de reojo.

    —Estará terminado mañana, por favor espera hasta entonces. (Oyaji)
    —Eso es rápido, pensé que tomaría mínimo dos días para que lo termines. (Naofumi)
    —Hmm, eso podría ser el caso con un extraño. Pero es diferente para ti. Chico. (Oyaji)
    —Tienes mi gratitud, por esta vez. (Naofumi)
    —Wa ja ja, esa es una respuesta incómoda. (Oyaji)

Él se estaba burlando de mí por mostrarle un poco de aprecio.

    —Entonces, ¿Cuál es el precio de esta armadura personalizada? (Naofumi)
    —Incluyendo la tarifa para el cobre y hierro… aproximadamente 130 monedas de plata. Además, puedes agregar algunas mejoras opcionales. (Oyaji)
     —¿Ese es el costo base? Pensé que estaría bien mientras trajera los materiales que necesitas. (Naofumi)
    —Wa ja, esos ya se tomaron en cuenta en el precio de 130 monedas, no puedo rebajarlo más que eso. (Oyaji)
    —Entiendo. Entonces por mí está bien. (Naofumi)

Saqué 130 monedas de plata y se las entregué a Oyaji.

    —Gracias por tu patrocinio. (Oyaji)
    —Ah, por cierto. Oyaji, quiero comprar un arma dentro del rango de 90 monedas de plata. (Naofumi)
    —¿Adivino que es para esta Señorita de aquí? (Oyaji)
    —Ja ja… (Naofumi)

Es cierto. La ordinaria espada que compramos la semana pasada estaba recién afilada por ahora. ¿Debería preguntar por un cambio?

    —Raphtalia. (Naofumi)
    —Sí. (Raphtalia)

Raphtalia desenfundó la espada que se encontraba en su cintura y la puso arriba del mostrador.

    —Quiero pedir una reventa. Por lo que, por favor incluya esta espada al monto total. (Naofumi)
    —Jum… parece que le has dado el mantenimiento adecuado en esta ocasión. (Oyaji)
    —Todo es gracias a mi escudo. (Naofumi)

El mantenimiento de pulir termina la mañana siguiente si insertamos un arma dentro del escudo piedra para afilar antes de dormir.
También mantenía la hoja filosa para facilitar los cortes.

    —Ese es un escudo conveniente… yo también quiero uno. (Oyaji)
    —No serás capaz de equiparte con ninguna otra arma, ¿sabes? (Naofumi)

Soy sólo una pared andante sin poder de ataque.
Con gusto le daría esto a cualquiera que me lo pidiera. Si solo eso fuera posible.

    —Esa es una condición muy problemática. (Oyaji)

Esperé a que el cambio comenzara mientras aguantaba la detestable risa de Oyaji.

    —No tiene ni una sola partícula de polvo. Como era de esperarse del escudo legendario, su desempeño es magnífico.

Oyaji declaró su admiración pública mientras inspeccionaba la durabilidad de la espada.

    —Déjame ver… si le resta todo esto, te puedo vender una espada de hierro mágico. (Oyaji)

Espada de hierro mágico, en categoría de armas era definitivamente superior que la espada de hierro.

    —Debería entenderse que el recubrimiento anti-sangre está incluido, ¿cierto? (Naofumi)
    —Urg, voy a añadir eso como un bono. ¡Sé muy bien que estás trabajando arduamente, chico! (Oyaji)

Oyaji era un gran hombre. Si piensas en ello, él me había estado dando varios extras desde el día en que fui robado y me dejaron con absolutamente nada.

    —Gracias… (Naofumi)
Desde el fondo de mi corazón, expresé esas palabras sinceras de gratitud hacia Oyaji.

    —Chico. Es bueno ver en tus ojos ese mismo brillo que tenias la primera vez que nos conocimos. Hoy me has mostrado  unas cosas grandiosas. (Oyaji)

Oyaji parecía satisfecho de alguna manera mientras le entregaba la espada de hierro mágico a Raphtalia.

    —Las buenas armas solo serán poderosas en manos capaces, mientras que sólo serán basura inservible en las manos de los que no tienen talento. Pero, yo creo que tú serás capaz de dominar completamente su fuerza. Da lo mejor de ti, Señorita. (Oyaji)
    —¡Sí! (Raphtalia)

Raphtalia envainó su espada en su cintura con ojos que brillaban con motivación.

    —Aarg. (Naofumi)
    —¡En verdad muchas gracias! (Raphtalia)
    —Hasta entonces. (Oyaji)

Y así, nos fuimos de la tienda de armas.
Con nuestros negocios terminados, nos dirigimos pensando qué comeríamos y qué haríamos el resto del día.
Aunque no podía saborear nada, de todas maneras necesitaba comer ya que me daba hambre como a todos los demás.
En mis manos estaban 10 monedas de plata. Lo que logramos ahorrar en toda una semana se había desvanecido en un instante.
Bueno. Esto estaba dentro de lo que esperaba, y estas monedas deberían de ser suficientes para hacer inversiones futuras.
Afortunadamente, había bastantes maneras de hacer dinero.

    —Ah, es cierto. ¿Quieres comer en la tienda donde solíamos ir hace un tiempo? (Naofumi)
    —¿Estás seguro que eso está bien? (Raphtalia)
    —Estoy esperando ver otra vez los modales de glotonería que hace Raphtalia mientras devora la comida de su plato. (Naofumi)
    —¡Por favor no digas eso! *hace berrinche* ¡Ya no soy una niña! (Raphtalia)

La antes alegre Raphtalia ahora se estaba enojando mientras inflaba sus cachetes al hacer un berrinche.
¿Por qué de repente intenta ser una adulta cuando todavía actúas como una pequeña niña hace sólo una semana?
Parecía que nuestra pequeña niña ha alcanzado la pubertad.

    —Sii, sii. Tú en verdad quieres comer. Entiendo eso, en verdad lo entiendo. (Naofumi)
    —Naofumi-sama ni siquiera está escuchando ni una sola palabra de lo que estoy diciendo. (Raphtalia)
    —Está bien. Eres toda una adulta. Con eso dicho… en verdad quieres ir a comer, ¿no es así? (Naofumi)
    —¿¡Crees que no puedo ver lo que realmente piensas tras esos ojos amables usados para ser condescendientes con los niños?¿ ¡No necesito ese tipo de simpatía! (Raphtalia)

    Vaya, en verdad estaba en una edad difícil.
    ¿De todas maneras le debería comprar un almuerzo infantil? Entramos a la tienda que servía esos (almuerzos infantiles).

    —¡Bienvenidos!

    ¿Oh? Nuestro servidor nos guió cortésmente hacia una mesa en esta ocasión.
    ¿Este era el efecto de cambiar el corte de pelo de Raphtalia? La gente en verdad era cruel con los pequeños detalles en ese entonces.

    —Yo estaré ordenando el set de comida más barata que tengas, mientras esta niña tendrá el almuerzo para niños, el que tiene la banderita encima. (Naofumi)
    —¡Naofumi-sama! (Raphtalia)

    El empleado confirmó nuestras órdenes con una expresión perpleja mientras alternaba entre Raphtalia y yo.

    —Emm, por favor deme también el set de comida más barata. (Raphtalia)
    —S- sí.

    Nuestro servidor asintió a Raphtalia y regresó a la cocina.

    —¿Qué fue eso? ¿En verdad te desagrada tanto el almuerzo infantil? (Naofumi)
    —Como dije antes, ya he crecido. (Raphtalia)
    —Umm… ¿Okay? (Naofumi)

    Creo que no se puede evitar. Dejaré que Raphtalia se sumerja en egoísmo por ahora.
    Supongo que mi actual y única obligación es dejar que coma lo que quiera comer.
[1] Se refiere al animal (que parece un hurón), pero en español queda un juego de palabras http://buscon.rae.es/drae/srv/search?id=L4TJ5FDppDXX2if4K3ly%7CP1XCwd5TqDXX2IIrfKA0
[2] Mal nutrido, no desnutrido, que no comen balanceadamente y por falta de algunos nutrientes terminan enfermándose con frecuencia.
[3] Lolicon, del inglés Lolita Complex; Atracción, comúnmente con fines sexuales, a niñas menores de edad o mujeres subdesarrolladas, siempre y cuando tenga una apariencia infantil. 

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