martes, 31 de marzo de 2015

20 Ola de Calamidad - Ascenso del Héroe del Escudo

20 Ola de Calamidad

    Llegamos justo a tiempo mientras los monstruos de la ola comenzaron a hacer destrozos dentro de la villa.

    Los aventureros y soldados estacionados ahí apenas eran capaces de defender contra la masacre de la horda. Ellos eran ampliamente superados en números...
    ... y la línea de defensa estaba por ceder.

    —Raphtalia, por favor evacúa a los aldeanos. (Naofumi)
    —¿Huh? ¿Qué hay de Naofumi-sama? (Raphtalia)
    —¡Yo provocaré al enemigo! (Naofumi)

    Me balancee hacia la línea frontal y golpee mi escudo contra un grupo de monstruos que parecían langostas.
    El sonido del metal golpeando estaba ahí pero obviamente el daño no.
    Pero, fui capaz de llamar su atención.
    Esto era lo mismo que siempre había hecho con Raphtalia.

     —¡Guji!

    La colmena de pequeños monstruos con forma de langostas cargó en mi dirección. Siguiendo, inmediatamente decidí en mi próximo objetivo: los demonios necrófagos y una colmena de avispas.

    *¡Bang! ¡bang! ¡bang!*

    ¿Era gracias a la armadura de bárbaro o al escudo? De cualquier manera, como era de costumbre, recibía cero daño.

    —¿Héroe-sama?
    —Ah, cierto... ¡Ustedes vayan y re organícense mientras yo los contengo! (Naofumi)

    Vi muchas caras conocidas dentro del grupo de la villa Riyuuto.
    —¡S- Sí señor!

    Afortunadamente, nadie había sido lastimado fatalmente entre los sobrevivientes aunque yo era el único en el frente de batalla.

    —Que diablos... (Naofumi)

    ¿Qué fue ese pensamiento de justo ahora? Qué desagradable.
    Mientras estaba distraído, los monstruos intentaron noquearme con sus ataques con garras, colmillos y agujas.
    Aunque se escuchaban los dulces ruidos de impactos, no sentía nada de dolor, solo un poco de comezón. Pero, el sentirlos arrastrándose por todo mi cuerpo era mucho más que desagradable.
    Por lo tanto, le di una paliza a los monstruos.

    ¡WAM!

    Maldición, ¿Qué ninguno de los habitantes de este mundo sabía cómo dejar solos a las personas?
    Pero creo que no se podía evitar ya que estaba pasando la ola de calamidad y todo eso.

    —¡A- Ayuden...!

    Atrás de mí, el propietario de la posada a quien estaba endeudado estaba siendo atacado por un monstruo.
    Justo antes de que el propietario fuese decapitado por la garra del monstruo, grité:

    —¡Escudo Asalto Aéreo! (Naofumi)

    Convoqué la habilidad y un escudo salvavidas apareció inmediatamente y rescató al propietario.
    Él estaba sorprendido a la repentina aparición del escudo y miró hacia mí.

    —¡Corre! (Naofumi)
    —...Ooh, gracias.

    Después de inclinarse desde su cintura y decir su gratitud, el propietario dejó la escena junto con su familia.

    —¡Kyaaaaaaaaaa!

    El estereotípico grito ensordecedor.
    Era la escena de la damisela en peligro huyendo de grupo de monstruos en persecución.
    Me acerqué a los alrededores.

    —¡Escudo Prisión! (Naofumi)

    Llamé a la caja de escudos para encerrar y proteger a la damisela.
    Con la repentina aparición de escudos, los monstruos cambiaron a su objetivo a mí.
    Eso es bueno. Vengan aquí, Soy muy delicioso.
    Antes de que el tiempo del Escudo Prisión terminara, atraje a los monstruos alejándolos y regresé a al frente de batalla.
    ¡WAM! ¡BAM!

    Jaah jaah...
    Mi cuerpo cada vez se volvía más pesado con el incremento en número de los monstruos.
    Entonces, una lluvia de fuego cayó encima de mí.
    Detrás de la horda de monstruos, podía ver la llegada del escuadrón de caballeros. Los usuarios de magia entre sus filas estaban disparando su magia, entonces esto era el origen del fuego.

    —¡CHICOS! ¡Aquí hay aliados! (Naofumi)

    Aunque, sólo yo estaba aquí.
    Los monstruos fueron rápidamente incendiados y convertidos en cenizas.
    Ya que había muchos insectos, se quemaron muy bien.
    Aparentemente, no solo mi defensa física era muy alta, pero también mi defensa mágica.
    El línea frontal estaba quemándose con un brillante rojo carmín. Odio comenzó a hervir en mí mientras cuestionaba el motivo tras el fuego amistoso; ví y me acerqué al escuadrón de caballeros entre el caos mientras mi manta revoloteaba, dispersando las llamas.

    —Hmf, entonces ese era el Héroe del Escudo... Él es sorprendentemente resistente.

    La persona que aparecía ser el caballero comandante me tiró una mirada y escupió al piso mientras decía esas palabras.
    Entonces una sombra se disparó hacia el, blandiendo una espada.
    Y con un gran '¡clang!', el caballero comandante rápidamente desenfundó su espada y chocó hojas con su atacante.

    —¿¡Qué quieren decir tus acciones contra Naofumi-sama!? ¡Te cortaré en dos dependiendo de tu respuesta! (Raphtalia)

    Raphtalia declaró con sed de sangre.

    —¿Un compañero del Héroe del Escudo, ja? (Caballero)
    —Correcto, ¡soy la espada de Naofumi-sama! ¡No perdonaré ningún acto irrespetuoso! (Raphtalia)
    —... ¿Cómo osa un demi-humano el intentar hablar al mismo nivel que nosotros los caballeros? (Caballero)
    —Has abandonado tu deber de proteger a los civiles y atacado a tus propios aliados, específicamente a Naofumi-sama quien intentaste quemar junto con todos los monstruos usando tu magia. Por estas razones, ¡Ustedes no están calificados para ser llamados caballeros! (Raphtalia)
    —¿No está bien ya que él todavía está sano y salvo? (Caballero)
    —¡No, no lo está! (Raphtalia)

    Raphtalia continuó discutiendo apasionadamente con el caballero comandante mientras los demás comenzaron a rodearla.

    —¡Escudo Prisión! (Naofumi)
    —Maldición, bastar- (Caballero)

    Encerré a los caballeros que nos rodeaban con mis escudos y ví fijamente a los caballeros que trataron de usurpar mi trabajo.

    —...¿No son los verdaderos enemigos los monstruos que se originaron de la ola? ¡No mezcles tus objetivos! (Naofumi)

    Con la cara llena de cenizas, los caballeros voltearon sus caras al escuchar mi réplica.

    —Un Héroe criminal no tiene el derecho de decir tal basura.
    —Oh vaya... yo estoy bien con lo que sea. ¿Por lo que creo que es seguro decir que ustedes quieren hacerme su enemigo? (Naofumi)

    La línea frontal estaba brillando con monstruos sacando fuego y estaban arrastrándose en mi cara, con más y más monstruos de la ola uniéndose a la batalla.
    Viéndome soportar todo eso, las caras de los caballeros se volvió completamente azul.
    Después de todo, yo era el Héroe del Escudo. 'No se metan con este tipo' u otros pensamientos parecidos estaban presentes.

    —Raphtalia, ¿terminaste la evacuación? (Naofumi)
    —No... Todavía no está terminada. Creo que tomará un poco más de tiempo. (Raphtalia)
    —Entendido, entonces apresúrate a evacuar a los civiles. (Naofumi)
    —Pero... (Raphtalia)
    —Aunque nuestros aliados hicieron llover fuego sobre mí, ni siquiera dolió ni hizo cosquillas. Es sólo... dejó un sentimiento como si fuese lamido en los brazos y piernas. (Naofumi)

    Dí unas palmaditas en el hombro de Raphtalia y seguí viendo a los caballeros.

    —... Definitivamente los mataré, no importa qué tanto tome. Atraeré al peor monstruo aquí y los abandonaré, por ejemplo, y también con otras cosas divertidas. (Naofumi)

    Mi amenaza fue eficaz; los caballeros dejaron de conjurar magia y jadearon.

    —Entonces ahora, Raphtalia. Ya comenzó la batalla; hay que mover a los enfermos lejos del campo de batalla, desechando todo este peso muerto. Vaya, mira eso. En verdad hay muchos enemigos. Sí, hagamos eso. (Naofumi)

    Inesperadamente, ya que los caballeros sólo podían aguantar un poco por sí solos... debería estar bien el abandonarlos aquí.

    —S- ¡Sí! (Raphtalia)

    Siguiendo mis órdenes, Raphtalia corrió de regreso a la villa.

    —¡Mierda! Creyéndote aunque solo eres un Héroe criminal. (Caballero)

    El caballero comandante gritó hacia mí como un idiota justo cuando la duración del Escudo Prisión expiraba.

    —¿Muy bien, entonces... quieres morir? (Naofumi)

    Los monstruos comenzaron moverse hacia mí.
    Los idiotas se callan, sabiendo que sucedería si los fuese a abandonar y sólo me protegía a mí mismo.
    Vaya, no podía encontrar a una persona decente entre todas estas gentes.
    Estos tipos eran de los que creían que no sería capaz de hacer nada más que proteger ya que no era más que el Héroe del Escudo. ¿Quién diablos ayudaría a los demás sólo porque sí?

    Después, la limpieza de los monstruos de la ola derrotados fue completada hasta cierto punto.
    Una vez que había terminado con la evacuación de los civiles, Raphtalia regresó al frente de batalla, ahí fue cuando comencé mi contra ataque.
    Usando al escuadrón de caballeros como nuestros escudos humanos, terminamos con los monstruos al atraerlos en nuestra formación semicircular. Y unas pocas horas habían pasado en un santiamén.

    —Muy bien, creo que es el fin. (Motoyasu)
    —Eso parece, este jefe fue muy sencillo. (Ren)
    —Sip, a este paso, la próxima ola también será muy sencilla. (Itsuki)

    Nuestros bravos héroes que lucharon estaban charlando desde su corazón en la línea frontal de la batalla; donde el cadáver de una Quimera, el jefe de la ola, yacía.
    Era como si el trabajo de evacuar a los civiles solo hubiera sido la responsabilidad de los aventureros y los caballeros...
    Aunque ya había pasado un mes, estas personas todavía pensaban que todo esto no era más que un juego.
    Era una molestia el ignorar a estos héroes de mierda, pero estaba aliviado por que logré sobrevivir esta ola.
    El color del cielo era un profundo negro. Aunque solo era cuestión de tiempo antes de que se pintara de naranja por la puesta del sol.
    Con esto, debería ser capaz de seguir vivo por al menos un mes más.
    ... Aunque no recibí nada de daño, eso era probablemente debido a que esta ola era débil: por ahora. Honestamente no sabía si podía aguantar la siguiente.
    Tarde o temprano no seré capaz de aguantar sus ataques... ¿qué me iría a pasar entonces?

    —Un trabajo bien hecho, grandes héroes. El rey ha preparado el festín para celebrar sus logros. Humildemente los invitamos a unirse ya que también estaremos entregando sus recompensas ahí.

    Naturalmente, yo no quería participar. Pero, no tenía dinero. Entonces los bendeciré con mi presencia. ¡Vamos a partir juntos!
    De hecho, era de esperarse que nos preparen nuestros tributos, unos iguales a nuestros esfuerzos por cada ola.
    500 monedas de plata. Eso era una gran suma de dinero para mi en estos momentos.

    —Ah, um...

    Los aldeanos de Riyuuto me vieron y hablaron conmigo.

    —¿Qué? (Naofumi)
    —Muchas, muchas gracias. Todos nosotros estaríamos muertos si no hubieses estado aquí.
    —Sería lo mismo si yo no estuviera por aquí. (Naofumi)
    —No.

    Otro aldeano negó mi comentario.

    —Fue gracias a que tú estabas aquí que fuimos capaces de sobrevivir.
    —Si piensas eso, entonces sólo haz lo que quieras. (Naofumi)
    —¡Sí!

    Los aldeanos se inclinaron ante mí y regresaron.
    Su villa fue violentamente destruida. Supongo que será un gran problema el reconstruirla más adelante.
    Ellos apenas expresaron su gratitud a quien les salvó la vida, a quien usualmente tienen desprecio... que gente tan calculadora.

    —¡Naofumi-sama! (Raphtalia)

    Después de la larga batalla, una enlodada, sudorosa y sonriente Raphtalia vino corriendo hacia mí.

    —¡En verdad lo hicimos! Todos están expresando su gratitud. (Raphtalia)
    —... Eso creo. (Naofumi)
    —Con esto, no habrá nadie que termine como yo. ¡Todo fue gracias a Naofumi-sama! (Raphtalia)
    —...Jaa.

    Entonces es esto lo que llaman la felicidad post-guerra, famosa a través de la historia en mi lugar de nacimiento; Raphtalia estaba conmovida hasta las lágrimas.

    —Yo también... hice lo mejor. (Raphtalia)
    —Cierto, lo hiciste bien. (Naofumi)

    La halagué mientras acariciaba su cabeza.
    Es cierto. Raphtalia había seguido mis órdenes y peleó devotamente.
    Sería una tontería de mi el evaluar falsamente ese hecho.

    —Derroté a un montón de monstruos. (Raphtalia)
    —Ja ja, eso ciertamente me salvó. (Naofumi)
    —Gu je je. (Raphtalia)

    Me sentí un poco incómodo con Raphtalia, que se estaba riendo tan alegremente así; nos dirigimos hacia el castillo.

    —¡Vaya, vaya! Como era de esperarse de nuestros Héroes. No puedo contener mi sorpresa después de ver la diferencia entre los decesos de esta batalla y la anterior. (Aultcray)

    Una vez que el sol se había puesto y el cielo nocturno se había establecido, el rey declaró ruidosamente a su grandioso banquete dentro de su castillo.
    Hablando de ello, no tenía idea cuál era la cuenta de casualidades, pero esta vez las casualidades estaban en los dígitos únicos.
    .... Aunque yo no tenía intención de tomar el crédito de eso.
    Ni siquiera sentí que un montón de héroes con músculo por cerebro fueron cargando para pelear con los monstruos mientras me dejaron detrás para limpiar todo.
    Pero aunque pensé para mí mismo que eventualmente nos dejarán en un pobre estado así como vamos.
    Fuimos afortunados esta vez, pero quién sabe qué habría pasado si los caballeros no hubieran llegado a tiempo. Era gracias al reloj de arena que fuimos enviados cerca de ellos.
    Este era un tema muy pesado...
   
    Pide ayuda y el auxilio llegará.

    Era sobre la batalla contra la ola.
   Movilizar a los caballeros para acompañarnos cuando fuimos tele transportados por el reloj de arena era una posibilidad válida.
    ¿Pero que no los caballeros fueron dejados atrás justo después de que fuimos tele transportados la última vez?
    ¡Debió ser su actitud! Esas personas no querían reconocerme como un héroe, ¡por eso ellos no fueron tele transportados!
    Pero... ¿Qué no los grupos de esos héroes de mierda también fueron tele transportados?
    ¿Pero, cómo diablos?
    Este tipo de desarrollo apestaba si fuese un juego.
    ... De todos modos, ¿no estamos en grandes problemas? Esta es la paste donde ellos bajarán su guardia sólo porque llegó ayuda.
    Resumiendo, son cosas complicadas.
    Comí mi porción en una esquina aparentemente apropiada mientras se sostenía el banquete.

    —¡Esto es un banquete! (Raphtalia)

    Raphtalia veía la montaña de comida que ella normalmente no tenía la oportunidad de comer con ojos que brillaban como pequeñas estrellas.

    —Ve y come lo que quieras. (Naofumi)
    —¡Sí señor! (Raphtalia)

    Usualmente no le doy mucha comida buena... pero sería sabio el dejar que aquí coma lo que ella deseaba. Una vez que se llenó, ella sería un mejor bien de guerra.

    —Ah... pero, ganaré peso si como mucho. (Raphtalia)
    —Ni siquiera has alcanzado tu estirón, ¿cierto? (Naofumi)
    —Urg... (Raphtalia)

    Por alguna razón Raphtalia estaba haciendo una expresión de preocupación.

    —Esta bien que comas lo que quieras. (Naofumi)
    —¿Naofumi-sama, prefieres a las chicas gordas? (Raphtalia)
    —¿Huh? (Naofumi)

    ¿Qué estaba diciendo ella?

    —Para nada. (Naofumi)

    Sólo pensar en mujeres me haría imaginarme a esa perra. Un montón de emociones desagradables aparecería.
    Para comenzar, esa mujer era una forma de vida que era desagradable de pensar...

    —Supongo que es cierto. Eso es como el Naofumi-sama normal. (Raphtalia)

    Dijo ella como si se diera por vencido en lo que sea que tenga en mente.

    —Naofumi-sama, esto está bueno. (Raphtalia)
    —Eso está bien. (Naofumi)
    —Sí. (Raphtalia)

    Hmm... Este banquete es una pérdida de tiempo. ¿Cuándo obtendré mi recompensa?
    Este lugar era como un bote de basura, sólo ver alrededor hacía que me hierva la sangre.
    ... Recordando, era muy posible que esas recompensas sean entregadas mañana.
    ¿Entonces esto era un encargo de tontos? No, ya que la comida era buena, dejaré eso pasar.
    ¡No es lo mismo para la gente normal ya que Raphtalia estaba a la mitad de su estirón! Por nada en el mundo seré un tonto que deje pasar esta oportunidad.

    —Me pregunto si tienen algo como un contenedor para poder llevar comida a casa. (Naofumi)


    Uno siempre debe de pensar sobre mañana y nunca derrochar dinero.
    ... Tendré que preguntarles que me dejen tener el resto y recalentar la comida después. Cualquier cosa que se pueda considerar comida estará bien.
    Entre la multitud, un enojado Motoyasu estaba empujando, abriéndose paso, dirigiéndose en nuestra dirección.
    En verdad, ¿qué diablos le pasa hoy?
    Ya que parecía ser una molestia mayor, la multitud abrió paso e hizo un camino para esa basura, Motoyasu, mientras él me veía con un odio intenso.

    —¡HEY! ¡NAOFUMI! (Motoyasu)
    —... ¿Qué? (Naofumi)

    Se quitó el guante de una de sus manos y me lo aventó.
    Si estaba en lo correcto, ese tipo quería retarme a un duelo.
    La multitud se estaba moviendo por su declaración.

    —¡Ten un duelo conmigo! (Motoyasu)
    —¿De qué estás hablando? (Naofumi)

    ¿Su cerebro se había freído finalmente?
    Te convertirás en un idiota si sigues pensando en juegos todo el día.
    Este maldito héroe de la lanza que cargó a matar al jefe como un loco, ignorando a todos los inocentes que debió haber estado defendiendo.

    —¡Lo sé todo! ¡Raphtalia-chan sólo estaba junto a ti porque ella es tu esclava! (Motoyasu)

    Él estaba ardiendo con espíritu de lucha mientras me apuntaba con el dedo y denunciaba.

    —¿Hmm? (Naofumi)

    La persona en cuestión estaba dándose un festín en las delicias apiladas frente a ella.

    —¿Y qué? (Naofumi)
    —'¿Y qué?'...¿¡dices!? ¿¡En verdad dijiste eso!? (Motoyasu)
    —Jaaa. (Naofumi)

    ¿Que tiene de malo el poseer un esclavo?
    No había nadie que estaba dispuesto a pelear a mi lado. Por lo que compré y usé un esclavo.
    Y este país no tenía una prohibición en esclavitud de cualquier modo.
    Entonces, ¿Cuál es la razón por la que se molestaba?

    —Ella es mi esclavo. ¿Qué tiene que ver contigo? (Naofumi)
    —Es... ¡No es la esclavitud la que está mal! ¡Es porque somos héroes con diferentes con diferentes valores éticos, de otro mundo, que las personas aquí, y eso hace que tus acciones estén mal! (Motoyasu)
    —Eso es un poco tarde... había muchos esclavos allá en nuestro mundo, ¿cierto? (Naofumi)

    No sabía nada acerca del mundo de Motoyasu. Pero era literalmente imposible que la historia de la humanidad sin la existencia de esclavitud.
    Una manera diferente de interpretarlo sería: miembros de una sociedad eran esclavos de las grandes corporaciones.

    —¿Imperdonable? ¿A caso estás usando tu cabeza? ¡Piensa con ese maldito cerebro que tienes! (Motoyasu)

    Forzando a otros el seguir tus propias creencias... La mente de este tipo tiene serios problemas.

    —Pero es una pena que este sea un mundo diferente. Aquí existen los esclavos. ¿Y qué problema hay que yo los use? (Naofumi)
    —¡Bas... tardo! (Motoyasu)

    Apretando sus dientes, Motoyasu me tiró un golpe.

    —¡Ten un duelo conmigo! ¡Si gano, libera a Raphtalia-chan! (Motoyasu)
    —¿Para empezar, por qué aceptaría este duelo? ¿De todas maneras que gano yo? (Naofumi)
    —¡Puedes hacer lo que quieras con Raphtalia-chan! Justo como ahora. (Motoyasu)
    —¿Eres un tarado? (Naofumi)

    Intenté ignorar a Motoyasu e irme, ya que este duelo no me ofrecía nada.

    —He escuchado la historia de Motoyasu. (Aultcray)

    La emocionada multitud hizo espacio para que pasara el rey.

    —He escuchado que uno de los héroes estaba usando esclavos... aunque solo como un rumor. Si rechazas la propuesta de Motoyasu-dono entonces yo lo ordeno. ¡Duelo! (Aultcray)
    —Ni madres. Solo entrega la recompensa de esta ola de una vez. ¡No tengo tiempo para gastar en un lugar como este! (Naofumi)

    El rey suspiró y tronó sus dedos.
    Los soldados salieron de la nada y comenzaron a rodearme.
    Cuando vi hacia Raphtalia, ella estaba detenida por los soldados.

    —¡Naofumi-sama! (Raphtalia)
    —... ¿Me estás amenazando?

    Dije mientras lo estaba observando con toda la fuerza que pude reunir.
    Este tipo, el para nada cree en lo que dije.
    Entonces ese es el caso, no sabía en que me estaba metiendo.

    —¡Si estás en este país entonces mi palabra es absoluta! Si viene a eso, puedo confiscar a la fuerza al esclavo del Héroe del Escudo. (Aultcray)
    —... ¡Tsk! (Naofumi)

    Cosas como des hacer la maldición puesta en un esclavo, los magos de la corte probablemente sabrían tales técnicas.
    En otras palabras, para preservar la conexión que tenía con Raphtalia, tenía que pelear.
    ¡No me jodan! ¡A penas tuve algo después de comprar este esclavo!
    ¿De quién creen que es el dinero que invertí en ella?

    —¡Esta justa no tiene sentido! ¡Yo soy ---- ugh! (Raphtalia)

    Una pieza de tela fue enrollada y metida en la boca de Raphtalia para que no sea capaz de decir nada.

    —El dueño tiene el poder de fortalecer la maldición de castigo en el individuo afectado. Por lo tanto, haremos que este esclavo no pueda decir ni una palabra más. (Aultcray)
    —... Sólo hiciste eso para que tenga que participar en el duelo. (Naofumi)
    —¿Que no te estamos dando un premio si participas? (Aultcray)
    —¡Qué! Bastar- (Naofumi)
    —¡Bien, entonces el duelo tendrá lugar en el jardín del castillo! (Aultcray)

    Ese pendejo por rey interrumpió mi protesta y declaró el lugar del duelo.
    ¡Mierda!, ¿Que no ven ustedes que yo no tengo poder de ataque? ¡Esta es como una carrera arreglada!

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